¿Sabías que este sábado cambiamos la hora?
El próximo 29 de marzo, a las 2:00 de la madrugada hora peninsular, adelantaremos los relojes una hora para marcar las 3:00. Cada año, nos surgen las mismas dudas sobre si dormiremos una hora más o una…
Sin duda, la sostenibilidad es un concepto que debe estar presente en todos los ámbitos empresariales. En la actualidad, se ha demostrado, además, que una gestión responsable y sostenible dentro de la empresa genera oportunidades y valor añadido. En este sentido, se debe entender la sostenibilidad como un aliado capaz de crear valor económico, social y medioambiental, indispensable para garantizar el bienestar de las futuras generaciones.
La sostenibilidad supone un gran reto para las empresas. Se debe minimizar el impacto que estas generan al medio ambiente para cumplir los retos climáticos recogidos en la conocida Agenda 2030. Esto debe hacerse sin renunciar a la competitividad y a la eficiencia productiva de las empresas.
Para responder a tal reto, la empresa debe valorar las siguientes oportunidades:
La Unión Europea se ha propuesto que todos los envases europeos provengan de materiales reciclados en el año 2030. Esto supone un verdadero reto para el sector del packaging.
Resulta urgente disminuir el uso de los plásticos, ya que no solamente dañan el medio ambiente si no que generan consecuencias muy negativas para la salud de las personas. Los consumidores cada vez tienen mayor conocimiento sobre este tema y se muestran más comprometidos con el desarrollo sostenible de la sociedad, ya sea mediante la compra de productos sostenibles o el reciclaje de envases.
Alrededor de un 80% de los residuos de plásticos que generamos terminan en vertederos o en diferentes entornos naturales, como el mar. Solamente el 20% se recicla o incinera. Por esta razón, es muy importante la utilización de envases biodegradables o reutilizables.
Para poder clasificar a un envase como sostenible se deben tener en cuenta una serie de criterios. Así, son dos las cuestiones principales a considerar: la reducción de la cantidad utilizada de materias primas y la disminución de energía utilizada durante el proceso de fabricación de los envases.
Además, el diseño del envase deberá orientarse tanto a la conservación del medio ambiente como a la comodidad que se ofrece a los consumidores, ya que otro de los objetivos es aumentar el consumo responsable y fomentar la reutilización.
La utilización de nuevos materiales es otro aspecto para tener en cuenta. El uso de plásticos renovables supone un gran beneficio para nuestro planeta. Por tanto, resulta fundamental la utilización de materiales renovables y biodegradables como el almidón o PLA, ya que permitirán frenar el impacto medioambiental que generan los envases tradicionales.
Utilizar plástico reciclado en lugar de plástico virgen también reduce el impacto medioambiental y supone un ahorro por la menor utilización de materias primas.
En 2030, el 100% de los envases deberán de ser reciclables. Para ello, es indispensable mejorar los procesos de transformación de estos materiales, sustituyendo las sustancias más dañinas e implementando nuevas tecnologías para generar la menor cantidad de residuos posible.
La utilización de envases sostenibles tiene grandes ventajas para las empresas y las personas. Entre ellas destacan las siguientes:
La industria alimentaria debe adaptarse a la alarmante realidad climática que vivimos y actuar de manera consecuente. Reducir el impacto medioambiental de la industria de los alimentos y de la hostelería se ha convertido en un asunto urgente.